Historia de la EM

Historia de la EM

La assignment help essay Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad compleja no sólo en su clínica, etiología, fisiopatología y tratamiento, sino también en lo que respecta a su historia.

Los relatos biográficos hallados que podrían corresponder a descripciones de pacientes con esta enfermedad se remontan a 1380, cuando se describieron los padecimientos de una monja holandesa, Santa Lidwina van Schiedam, quien a la edad de 37 años comenzó con manifestaciones neurológicas diversas, dentro de un cuadro que característicamente contaba con períodos de agravamiento seguidos de mejorías.

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Santa Lidwina van Schiedam

Más precisas aún son las descripciones que realiza en su diario Augustus Frederick d’Este (1794-1848), hijo ilegítimo del Rey Jorge III de Inglaterra, quien a la edad de 28 años presentó perdida de la visión de un ojo que recuperó al cabo de un par de semanas. Se sucedieron posteriormente numerosos episodios de desórdenes neurológicos deficitarios seguidos de recuperaciones parciales, requiriendo el uso de una silla de ruedas a los 13 años de iniciados los síntomas.

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Augustus Frederick d’Este (1794 – 1848)

Su diario constituye una verdadera reseña histórica acerca de la art college essay medicina practicada en los inicios del siglo XIX, a la que sólo podían acceder los estratos sociales altos, y el sufrimiento y la lucha de este joven hombre en un intento de comprender y convivir con una enfermedad que de manera caprichosa limitaba las funciones de su cuerpo a lo largo del tiempo.

Aún hoy, sigue siendo motivo de controversia la autoría de la primera descripción de la enfermedad que podría atribuirse tanto al francés Jean Cruveilhier como al inglés Robert Carswell. Ambos realizaron sendas publicaciones (1838-1841) sobre una enfermedad que afectaba peculiarmente a la sustancia blanca de la médula espinal y del bulbo raquídeo.

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Jean Cruveilhier (1791 – 1874)

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Sir Robert Carswell (1793 – 1857)

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Ilustración del atlas de Cruveilhier

Pero no fue sino hasta la aparición de Jean Marie Charcot (1825-1893) que se dio una descripción detallada acerca de la naturaleza transitoria de los síntomas y la posibilidad de remisiones en esta enfermedad.

Fue el primero en correlacionar las observaciones clínicas con los cambios anatomopatológicos presentes en la EM, y sostuvo que american essay writers la presencia de temblor de intención, nistagmus y palabra escandida eran tres claros indicadores de la enfermedad (tríada de Charcot).

Sus observaciones se hicieron ampliamente conocidas cuando sus escritos (Leçons) fueron publicados en la celebre revista “Le Salpêtrière” de Paris (1872-1873), y traducidos posteriormente (1877) al inglés en Londres y Filadelfia bajo el título “Lectures on the diseases of the Nervous System”.

Describió a la pérdida de mielina como causa de las manifestaciones neurológicas en la EM y sostuvo que si bien su etiopatogenia era desconocida, existía una clara conexión con procesos infecciosos agudos.

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Jean Martín Charcot (1825 – 1893)
Profesor de Anatomía Patológica en la Universidad de París y neurólogo en la Salpêtrière.

Charcot y Pierre Marie postularon la teoría infecciosa como posible origen de la enfermedad. Esto se mantuvo hasta que…

Siglo xx: La historia más reciente…

Rivers y colaboradores en sus experimentos realizados entre 1933 y 1935 consiguieron inducir en monos una enfermedad autoinmune (encefalitis alérgica experimental – EAE), tras inyecciones repetidas de muestras de tejido del sistema nervioso central, con lo que art history essay demostraron la capacidad encefalitógena del mismo.

Comenzaba a desarrollarse la teoría inmunológica.

A principios de los años 60, Einstein y col., establecieron que el agente encefalitógeno responsable de la EAE era la proteína básica de la mielina (PBM).

A partir de los estudios anatomopatológicos de Waksman y Adams, la EAE es considerada como un buen modelo de EM y de autoinmunidad en general, ya que permite ahondar en los conocimientos sobre los intrincados mecanismos fisiopatológicos involucrados y evaluar nuevas drogas, las que podrían ser efectivas en el control de la EM.

La resonancia magnética (RMI) cobró gran popularidad como técnica de imagen a principios de 1980, si bien la misma ya era conocida desde mediados de nuestro siglo y por su desarrollo Felix Bloch y Edward Purcell recibieron el premio Nobel de Física en 1952.

En 1981, Ian Young publicó en la revista Lancet el primer artículo sobre RMI y EM (“Nuclear magnetic resonance imaging of the brain in multiple sclerosis” Lancet 1981;2:1333-1334).

En su artículo, el autor demostró la efectividad de esta técnica como método complementario de alpha essay writing service diagnóstico, dado su mayor sensibilidad comparada con la tomografía computada (TC).

El siguiente gran desarrollo en el campo de las imágenes fue hecho en 1986 por Robert Grossman, radiólogo estadounidense, quien observó que luego de la administración endovenosa de un contraste paramagnético (gadolinio), algunas de las lesiones presentes en la RMI realzaban, mientras que otras no lo hacían.

Grossman afirmó entonces que, el realce post-gadolinio identificaba zonas en las que se había producido la ruptura de la barrera hematoencefállica, señalando las áreas de inflamación.

Esto significó un valioso aporte, dado que permitió y permite monitorear el curso clínico de la enfermedad y objetivar la efectividad terapéutica de los agentes inmunomoduladores utilizados actualmente para su tratamiento.

En el transcurso de las últimas décadas mucho se ha descrito y postulado sobre esta enfermedad.

Actualmente el surgimiento de nuevos avances tecnológicos permiten comprender el origen de las enfermedades desde la genética misma. Esto nos augura un futuro prometedor.

Por lo tanto, podríamos concluir diciendo que hoy probablemente sólo nos encontramos escribiendo un capítulo más dentro de la larga historia de esta enfermedad.